Yon González, habla para Acción
Es franco y directo, pese a llevar toda la mañana con entrevistas de arriba abajo aún conserva un enorme sentido del humor y una pasión tremenda por la serie y por su trabajo. Te mira a los ojos siempre y tiene el aspecto de un colega con el que podrías ir de colega cualquier día. Yon González sabe encandilar a la cámara y además sabe mantener el tipo pese al cansancio y nos revela en exclusiva, cómo vive El internado y cómo ve su carrera y lo que le depara el futuro.
¿Qué nos puedes contar tú de la nueva temporada? De lo que sí se pueda contar.
De lo que sí se puede contar es que tampoco... Acaban de decirme 'no puedes contar esto, no puedes contar lo otro'... Lo que sí puedo decir es que se van descubrir cosas nuevas y bastante potentes esta temporada y el público se va a sorprender. La relación con mi padre va a estar entre si es un asesino o no, si le firmó la patria potestad... Y con María (Marta Torné), ahí va a estar la cosa. Lo voy a tener un poco más complicado, porque conozco por fin a mi padre y voy a tener una relación con él... así sin más. Y habrá un trío amoroso sobre el que no puedo decir nada, pero... va a haber un triángulo amoroso interesante esta temporada.
¿Cómo has visto en estos dos años crecer la serie? Tanto tú como tu personaje, claro.
Más que crecer mi personaje, he crecido yo como actor. He aprendido un montón. El personaje cada vez está más matizado, cada vez me resulta más fácil meterme en él, aunque cada vez es también más complicado, porque las situaciones lo son y me exige más. Y son situaciones en las que o te luces o la cagas. Cada vez te vas espabilando más, dándote cuenta de muchas cosas y vas creciendo. Tanto tú como el personaje.
¿A qué crees que se debe el éxito de la serie?
A que tiene audiencia (risas). No, en serio, creo que tiene un montón de actores de todas las edades y abarca todo tipo de públicos, desde niños muy pequeños a gente mayor... Y así entre uno de éstos y otro de aquéllos tenemos una audiencia buena. Sobre todo con las adolescentes (risas).
Desde el principio de la serie tu personaje ha sido uno de los pilares de El internado, alrededor del cual giran muchos misterios y varios de los personajes restantes y parece que en la cuarta temporada sigue así, quizá con una relación con uno de los personajes con los que más roce había, el de Julia...
Sí que he tenido esa suerte de que mi personaje tuviese historias potentes. Con Julia... (titubea) es que no lo puedo contar. Está jodida la cosa. Habrá roces, varios roces. Con Julia puede que haya alguno, sí, pero no puedo contarte nada al respecto (sonríe).
Con un reparto joven, como vosotros, que está empezando, ¿cómo lleváis el fenómeno fan que se ha generado alrededor de la serie?
Es un poco como un golpe en la cabeza. Como un tortazo. Pero de puta madre, porque al final lo de las adolescentes, como tampoco salgo mucho a la calle, tampoco es que tenga mucho tiempo. No me entero. La serie... genial. Mejor escaparate no vamos a encontrar, porque es una serie con mucha audiencia y de calidad. Bien, la verdad, aprendo un montón, evoluciono como persona y como actor.
¿Qué es para ti lo más difícil de rodar en El internado?
Las escenas de gran intensidad, la verdad. Por ejemplo la escena en la que disparaba a un hombre... Una situación tan límite, tan, tan... Es lo más intenso que he rodado en mi vida. Y es lo que te decía antes de hacerlo bien o cagarla. No hay punto intermedio, o lo haces bien o a tomar por saco. O te lo crees o no te lo crees.
¿Crees que quizá el éxito se debe también a que es una serie distinta a todo lo que se hace en nuestro país? ¿Quizá se parece más a una serie americana que a una española?
Por supuesto. Creo que es una serie original. Distinta a todo lo que se había visto antes en España. Sí creo que está tirando un poco por ese camino de parecerse más a una serie americana. A ver si tira del todo y se parece completamente. Y me alegro mucho de formar parte de ello.
¿Te ves en la quinta temporada que comentan los productores que ya se está preparando?
Sí. Yo me veo aquí hasta que muera la serie. Espero, vamos. Espero morir con ella (risas).
Y, aparte de El internado, ¿qué otros proyectos tienes?
Tengo una película con Xavier Villaverde para rodar el verano que viene. Es sólo un proyecto que al final puede salir o puede que no, vete tú a saber. Y luego para el 2010 tengo una obra de teatro, Octavio, de Shakespeare. Y es un proyecto que me hace mucha ilusión y sería un placer, porque nunca antes he hecho teatro y tengo unas ganas de asumir ese reto... Y ésos son los únicos proyectos que tengo ahora que puede que salgan. No tengo más.
¿Cómo se compagina todo eso? Rodar la serie, con una película, con una obra de teatro...
Pues jodido. Por ejemplo, Mentiras y gordas la grabé a la vez que la serie y era rodar aquí a la mañana, cogerte un avión a mediodía, grabar por la tarde hasta la noche, cogerte otro avión, volver, dormir cuatro horas, rodar toda la mañana aquí hasta la noche, porque antes rodábamos doce o catorce horas, viajar de nuevo a Alicante. Es una locura, porque apenas duermes y no tienes tiempo para casi nada. Para prepararte el guión rápido y rodar, y no te queda tiempo para nada más. Complicado, muy complicado...
¿Cómo se llevan las nuevas incorporaciones a la serie, los nuevos personajes?
Pues muy bien, porque además de grandes personas son unos actores maravillosos y se han incorporado enseguida, muy fácil y muy bien, y estamos encantados.
De aquí a diez años, ¿qué te ves haciendo?
Pues yo espero hacer mucho teatro, la verdad. Aún no he empezado, pero es uno de mis sueños, subirme a un escenario y en vez de estar dos minutos dándolo todo, tener que estar hora y media o dos horas dándolo todo. Y a la gente que te ve en televisión y te dice "Ya te quiero yo en teatro", callarles la boca también (risas). Espero lograrlo. Igual luego me subo y la cago también, pero bueno poquito a poco...
Con el ritmo que lleváis de trabajo, ¿no os encontráis agotados, con ganas de tomaros una temporada de respiro?
Yo creo que estamos todos entregados y de aquí no se mueve nadie. Si hasta los muertos regresan, imagínate. Estamos entregados a este producto y estamos aquí a muerte.


Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados